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martes, 26 de abril de 2011

Me voy al infierno por esto.

Algo para hacerte sonreír, lector: http://edgefan-talon.deviantart.com/art/Motivational-Poster-Twilight-112546831?q=boost%3Apopular%20motivational%20poster&qo=70
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Semana Santa se ha acabado y con ella también mi penitencia (porque al parecer había que hacer una): no escribir en el blog.

Joder, menuda tortura. Pero gracias a eso ahora tengo mucho de qué hablar (yay). ¿De qué hablaré? Pues de cómo voy a irme derechito al infierno mismo luego de estas pequeñas vacaciones.

Yo soy la católica menos católica del mundo. Se supone (¡se supone!) que yo debía de asistir a misa como mínimo unas cuatro veces durante la Semana Santa... fui una y de verga (claro que fui a unas cuantas al principio de la cuaresma y eso).

Desde que tengo planificado hacer la Confirmación, Bob me hace el favor de llevarme a misa (porque mi propia madre no tiene las ganas para ello) para poder "recibir a Jesús en mí" y "llenarme del Espíritu Santo". Y una mierda de vaca muerta, que el simple hecho de levantarme temprano los domingos ya es suficiente sacrificio para toda una vida, pero noooo, "tienes que sacrificar algo que de verdad te pese", dijo mi madre. No escribí en el blog, pero como mi madre no sabe de ello y tenía que dejar algo que ella pudiese supervisar... ¡dejé de jugar F.E.A.R.! ¡perdí toda la práctica y ahora apesto más de lo que apestaba cuando había comenzado! ¡y eso no tiene sentido!

Volviendo al tema que importa, vayamos a la primera misa a la que asistí: me levanté a las tres de la mañana, jugué Soul Calibur por dos horas, me volví a dormir, me levanté apurada a las nueve y algo, comí, me bañé, me vestí y esperé a Bob. Mi cerebro estaba tan apagado que casi me caigo mientras bajaba del carro cuando llegamos a la iglesia.

De repente, justo cuando entro en la iglesia, empiezo a toser. Traté de disimularlo lo más que pude, y sí pude... pero no por mucho. Al poco rato, tal vez por los ventiladores (porque en la pinche iglesia no hay aire acondicionado) o por el polvorín (porque en la pinche iglesia tampoco limpian bien), vuelvo a toser. Trato de aguantar con todas mis fuerzas y tosí de la forma más silenciosa posible.

¿Nunca os habéis encontrado, vosotros que vais a la iglesia más que yo, a ese ser misterioso que se pasa la misa de tos en tos?

Yo sí, generlamente es alguna vieja, otras es algún bebé que sus padres llevan por joderle la paciencia a otros (porque un bebé no hace nada más en semejante lugar). Pero ésta vez, una de las pocas veces que sí me importó escuchar la misa, me tocó a mí cargar con el puesto.

No oí nada de lo que dijo el cura, lo cual era lo más importante porque tengo que llenar un cuaderno con todo lo que diga el sacerdote para... para... la verdad no tengo ni idea, sólo sé que tengo que.

Para la segunda misa ya estaba lista para cualquier imprevisto que me pudiera suceder. Puse la alarma y me tomé un par de pastillas (no tenía tos ni nada para ese entonces, pero por si acaso). Todo iba miel sobre hojuelas cuando se me sienta un par de viejas atrás y, atrás de ellas, una pareja con un niño de unos ¿cuatro, tal vez cinco años?

Una de las viejas quería robarme mi puesto como "tosedora de iglesias" (¿qué demonios?) y casi pude sentir un escupitajo en mi nuca, porque la puta vieja no se tapó la boca ni una vez. La otra vieja no causó ningún problema... Hasta que abrió la bocota, se acomodó la plancha y empezó a cantar. ¡Mis tímpanos! Esa vieja debió de haber sido alguna banshee o algo, porque esos gritos (¡que no merecen ser llamados canto!) eran tan agudos que casi rompen los vidrios de las ventanas.

¡Y el niño! ¡¡¡El niño!!! ¡¿Por qué no pudieron dejarlo en la casa con su Wii nuevecito?! ¡¿Por qué?! ¡Si eso era todo lo que quería (y vaya que nos lo hizo saber)!

El resto de las misas fueron relativamente normales, hasta que llegó la Semana Santa, arrojé la toalla, y dormí lo que no había dormido en años.

Os estaréis preguntando ¿por qué rayos me voy a confirmar?
Es más rápido y es más fácil. Estás con los amigos y así no hay que preocuparse cuando uno se vaya a casar porque ya se tendría el documento.
Lo que sí me daría risa es que yo me terminara casando con algún judío o un musulmán o quien sea, porque tendría que cambiar de religión y todo el esfuerzo se iría a la mierda.

Joder, ¿por qué siento que mi vida va a acabar así?

En fin. Me voy a ir al infierno. ¡Y conmigo todos ustedes, perras!

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Esto es por el énfasis, perra.
http://tvtropes.org/pmwiki/pmwiki.php/Main/ptitlel9hiod7i

martes, 8 de marzo de 2011

Camp Roc... I mean, Jesus.

-Leíste bien, lector, leíste bien... lastimosamente.
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Jesus Camp (o Camp Jesus for the lulz) es un documental sobre la religión, el cristianismo, los evangélicos, los católicos y todo eso.

He de decir en este momento que NO lo he visto ni me interesa verlo en algún punto de mi vida. Más que todo porque no habla de lo bueno/malo/indiferente que es Dios (temas que tratan los documentales sobre la religión, generalmente) sino de lo extremista, negativo, loquesea, del cristianinsmo... O algo así, ¿a quién le importa?

Lo único que hay que saber es que os viene un gran "¿qué demonios?" (algo irónico en este contexto).

Jesus Camp es un campamento (hurr durr) de verano donde los niños, en vez de jugar pelota, joderse los sesos con Halo/Super Mario/Call of Duty o "culiar" (léase, algo de verdad útil en años venideros), rezan, se purifican, dan sermones (sí, niños dando sermones), les lavan el cerebro.

No, gente mía de mí, no soy atea ni nada por el estilo y la idea de un campamento religioso, sea la religión que sea, es buena. Pero sólo hasta cierto punto, porque cuando llegamos al extremo de "predicar una guerra", a falta de una mejor expresión, las cosas empiezan a salir mal.

Según una de las personas que tuvo en honor de salir en el reportaje, los niños se purifican para formar parte de "la Armada de Dios". Vale, la unión hace la fuerza (porque cuando nos unimos nace un nuevo jedi) y toda la cosa, el problema es contra quién va esa unión. De acuerdo con la misma persona mencionada a principios de éste párrafo, entrenan a los niños porque el enemigo también está entrenado a los suyos...

Ese enemigo al que se refiere es Islam.

-"Dude, what the fuck?"

Es en este punto donde siento vergüenza por la humanidad, ¿por qué peleamos entre nosotros si con ello sólo diezmaremos nuestras fuerzas? (¿por qué acabo de hacer una pregunta que, dicha en voz alta, suena muy tonta?) La lógica del asunto es tan aplastante que me voy a poner un poco de metal cristiano en la radio y a bailar alrededor de una cabra muerta mientras recito conjuros como reflejo de esa gran lógica.

La religión no debería ser causa de guerras, más que todo porque eso va en contra de la religión misma ("amarás a tu prójimo como a ti mismo", anyone?). Claro que, si uno tiene baja autoestima y se odia, también odiaría a todos y, técnicamente, no iría en contra de la religión...

-"Oh my gawd!, ¡un fallo legal en la Biblia! (I'm on drugs)".

Dejemos eso de lado y resumamos, que la fiebre amenaza con volver y no he hecho la tarea de matemática (responsabilidad, cero negativo). La idea y, hasta cierto punto, el motivo son buenos... pero dejad a los niños ser niños, porque cuando crezcan van a ser unos sacerdotes/monjas amargados de por vida que terminarán violando a otros niños por amargados (ya pasó una vez, que alguien me niegue el hecho de que puede volver a pasar).

Y, cómo nota final, que alguien se atreva a refutar mi idea de un Camp Ballenato luego de esto.