martes, 26 de julio de 2011

Mi abuela es un peligro 9001.

¿Recordáis aquella entrada, a mediados de febrero, donde hablaba de las suegras y las abuelas y de cómo la mía me "adora"?

Bueno, para hacer la cosa corta: las suegras del cine son reales y mi abuela es la evidencia de ello. Fin.

Pero todo iba bien, cada quien por su lado sin molestarnos ni invadir el espacio del otro.

Hasta ahora.

Porque mi abuela va a quedarse en mi casa una semana y mi madre está que se tira de la ventana. ¿Queréis saber la cereza del pastel? Que mi padre se ha ido de barra por ahí y nos ha dejado a su madre a nosotras. ¿Pero qué coño?

Si la idea fue de él, me pregunto por qué carajo/mierda/coño/verga es él el primero que sale corriendo. Ustedes pensarán: "tiene derecho a salir, a despejar su mente del trabajo, probrecito, blablabá...". Hay un pequeño problema, si bien hay problemas en casa (como en todas las demás casas normales), con o sin mi abuela esos problemas no van a desaparecer. Lo que quiero decir es que mi padre se la pasa tumbado en un sillón jodiendo la paciencia cada cinco minutos, si quisiera salir saldría, pero no.

Solamente le da por salir cada vez que la abuela tiene que quedarse por tiempo "semi-definido" (el semi es porque siempre se queda más de lo indicado, y eso jode).

¿Sabéis que es peor? Una amiga tenía su primer concierto de solista. Adivinen quién coño no pudo ir porque su padre se fue de botellón por ahí (de nuevo) y mandó a su hija a cuidar a la vieja. Adivinen, adivinen.

Una pista: la respuesta empieza con "San" y termina con "dra".

No saben cuánto quiero pegarme un tiro. O mejor, pegarle un tiro. Yo como que voy a llamar a Cristina para que, mientra caza abuelas imaginarias, se lleve a la mía por delante, a ver si así sí mata a alguna abuela de verdad.

En otras noticias (y para distraerme un poco), declaro el día de hoy como "El día de la Auto-Propaganda". ¿Por qué? Porque me gusta hacerme propaganda de forma descarada.

jueves, 7 de julio de 2011

De presión social y mi inconformidad con la inconformidad.

¿Sientes que no aguantas la presión social?
¿Desearías que dicha cosa no existiera?
¿No anhelas haber vivido sin haber tenido contacto alguno con ella?
¿Quieres saber lo que pienso al respecto si la respuesta que diste a las preguntas anteriores fue "sí"?

Eres un maldito o una maldita mal agradecido o agradecida. Punto.

¿Algún problema? ¿Acaso eres, lector mío,  una de esas personas que cree que la presión social no lo dejar ser como de verdad quisiera ser?

Si ése es el caso, entonces deberías replantearte quién eres, quién quieres ser y cómo te podría perjudicar ser eso que quieres ser. ¿Por qué sólo perjudicar y no beneficiar? Porque no te va a beneficiar en NADA. Así de simple.

Lee bien mis palabras, oh lector no tan sabio, porque lo que digo es, lastimosamente, cierto.

Si bien la presión social en exceso tiene sus consecuencias negativas (igual que absolutamente todo en este mundo si se toma en exceso), si no la hubiese del todo, ¿qué crees que serías? ¿libre? ¿sin barreras ni personas que te eviten expresar?

Si no puedes expresarte "libremente" en todo el medio de la sociedad, es por algo.

O porque eres un cagado de mierda (que es lo más seguro).

O porque lo que quieres hacer va contra el sentido común o "Las leyes del comportamiento en sociedad". ¿Qué son "las leyes del blablablá"?

No me sorprende que no las conozcas, porque el nombre lo acabo de inventar. Pero el concepto y la aplicación NO, en lo más mínimo. La verdad, han estado presentes desde casi siempre.

Supongo y espero que, al leer el nombre, sepas por dónde va la cosa. Esas "leyes" es cómo debe comportarse uno en frente y con los demás. No, no te voy a dar el sermón que te dio tu abuela. Esto lo hago porque estoy hasta las pelotas (que no tengo) de que la gente, que está pasando por su faceta "emo/nadie me comprende/edad del pavo", me diga: "en este mundo no se puede vivir, quiero ser yo, la gente no me deja ser libre..." y mariqueras (porque eso son) así.

Generalmente, esto empieza en la adolescencia, porque es en esa "hermosa y tan amada" etapa donde, por mucho que se quiera negar, la opinión ajena importa. Y mucho.

Dime, lector de mi amor, ¿crees que un asesino o un violador se van a detener a la mitad de su... oficio sólo porque al papá de los helados no le guste lo que hace? Si así fuera, no habrían ni asesinatos ni violaciones ni un coño.

Eso habrá sido crudo, pero es que es verdad. Esas cosas pasan porque su mente torcida y enferma hace que no les importe una reverenda mierda del mundo y le da por hacer lo que les venga en su regalada gana. ¿Por qué crees que existe la pregunta "¿qué pensaría X de ti?"? Para que les pese en la puta conciencia.

Y no me vengas con que "me da pena actuar como soy en frente de otros", porque eso es una mariquera aún mayor. ¿Qué tienes, cinco años? Además, hay una diferencia entre ser alguien excéntrico y ser alguien que incendie un lago.

Porque sí, no podemos negar que a veces seguir adelante, superarnos a nosotros mismos y a otros, y ser mejor cada día va a perjudicar a otros, porque así es. "Si no duele, no sirve", y si no se cae o se pierde algunas veces no podríamos levantarnos y aprender de los errores para no cometerlos y ganar en la próxima.

Pero eso no es lo mismo a que cada vez que hagas algo, alguien salga perjudicado. Si por "ser tú", la gente no puede convivir contigo, entonces hay algo mal. Y no con "ellos", sino contigo. Porque en estos casos, es la mayoría la que gana, y así debe ser... y si no lo es pues algo va aún peor.

Ey, es en serio. Contrólate un poco y escucha a "las leyes del comportamiento en sociedad", porque ellas te indican que, como te decía tu madre cuando crío, "compórtate, guarda silencio, no seas impertinente". Hay cosas que se guardan para uno mismo y ¿quieres saber por qué?

Porque somos humanos y puede que no a todos nos interese un comino lo que tengas que decir o hacer. Encima, cada quien tiene su vida, ¿qué te da el derecho a ti, de entre toda la humanidad, de ser el único escuchado? Así que, por favor, cierra la boca y, si vas a hablar, hazlo con calma. NO te impongas a otros, porque toda opinión, si existe, puede ser falsa o cierta, puede ser completa o incompleta, y así, asá, por toda la eternidad.

Un poco de rectitud y paciencia no te vendrían mal, ¿no crees?


Ahora, sólo porque sé que alguien tiene ganas de quejarse, ¿crees tú, lector, que yo me estoy imponiendo a ti? Puede que sí... pero hay un pequeño y diminuto problema... Ni estamos frente a frente ni estamos en sociedad. En este momento estás leyendo palabras que yo escribí en un blog, ni más ni menos, así que el internet me da la libertad de escribir lo que me salga del culo. Además, cuando uno se expresa en sociedad, quiere ser escuchado, exige ser escuchado, pero yo, en este blog, lo único que hago es escribir quejas y subirlas a la red, lo que pase luego está en tus manos.

¿Quieres comentar apoyando o contradiciéndome? Vaya con todo gusto. ¿No te gusta como pienso y quieres que me calle? O dejas un flamme o le das a la hermosa y bella equis ubicada en la esquina superior derecha de tu pantalla, más sencillo no puede ser.

Y por último, denle gracias a la presión social, porque sin ella, no serían quienes son ahora, para bien o para mal.

miércoles, 29 de junio de 2011

Infinito desprecio.

A mí no me importa que me llamen por teléfono a más de las dos de la madrugada (posiblemente esté despierta).

Tampoco me importa pagar la cena o la entrada del cine (ya lo cobraré después).

Y mucho menos imprimir las cosas ajenas (así de paso averiguo).

Pero nunca, NUNCA, lleguéis a mi casa ANTES de la hora acordada para algo. JAMÁS.

¿Que si llegas a la hora exacta? Perfecto. No hay problema. ¿Que si llegas dos o más horas después? Bah, normal.

¿Que si llegas diez minutos, sólo diez, antes de la hora acordada? Haré rodar tu cabeza.

Generalmente, cada vez que invito gente a mi casa, digo como hora de llegada "tres, tres y media". Me da tiempo de almorzar, bañarme y poner mi cuarto decente (mi cuarto JAMÁS ha de ser ordenado o se abrirá un hoyo negro en Suiza), incluso puede que me duerma un rato.

Como todos conocemos el horario del maracucho (la hora de llegada correcta es una o dos horas después de la que dice la tarjeta), nadie se preocupa por estar listo a tiempo, así que yo me tomo mi tiempo para hacer las cosas y a las tres con cinco minutos todo está listo.

Pero este año me he encontrado con gente a la que no quieren en su casa. Porque cada vez que quedamos de reunirnos en la mía a una hora, sus padres los dejan veinte minutos antes, como si no supieran qué hacer con esos energúmenos (por eso es que no se deben comprar condones baratos). Y yo me encuentro con que tengo que hacer todo el doble de rápido.

Yo.

La persona más lenta del mundo.

Joder.

Y eso no es todo.

Ajá, de verdad no pueden dejarlos a otra hora, qué más coño. Pero yo creo que, si se pueden tomar la molestia de pasar un mensaje diciendo las mariqueras que todos sabemos que dicen, pasar un mensaje que diga "ya voy a salir de mi casa" no cuesta mucho.

Ni siquiera eso.

¡Ni siquiera eso!

Porque hay gente que dice "ya estoy en camino" y TREINTA SEGUNDOS después me dicen "estoy en frente".

Joder, en camino pero en jet privado.

Esas vergas no se hacen, no a mí. No, no, no, no.

Yo sólo sé que la gente que hace semejantes cosas tiene un puesto reservado en el infierno junto a los que hablan en el cine y toman fotos en el teatro.

miércoles, 15 de junio de 2011

Folou Mí On Tuitah!!!11!!1!!Uno!

*El inglés tukki fue apropósito.
-----------------------------------------------------------------------------------------

Sintiendo pena de mí misma, más que todo por lo hecho que no por haberlo hecho antes, me he creado una cuenta de Twitter para facilitar al público el acto de seguir mis actualizaciones y compartir un poco de humor de forma más compacta, para todo aquel que tenga dificultades leyendo los muros de texto que escribo.

Para los interesados: "SandraEsRandom".

Y si aún así no me encuentran, mi primer Tweet fue: "Más jodía que puta gratis", -Sandra.

Pos-Data: ¡¿Podéis creer que "RandomSandra" ya exista?! Joder.

domingo, 12 de junio de 2011

Creepy Pasta.

Larga ha sido mi ausencia y corta será esta entrega, porque el tiempo es oro y yo, en medio del miedo y la oscuridad, me ahogo.
...

A pesar del cúmulo de clichés que se avecinan en este texto, las palabras no serán otras puesto a que no son mías, sino de alguien... algo más. Algo más allá de todo lo inimaginable, sólo comparable con las criaturas en la cabeza del mismísimo Lovecraft. Y ni siquiera así me acerco a una descripción adecuada, porque por mucho que compare a aquel tormento invasor con Cthulhu, él es todo lo contrario.

Sobra decir que estoy aterrada, que el miedo no me deja ni ordenar mis ideas. Pero tengo que hacerlo, tengo que calmarme un poco y evitar que la paranoia, el terror y los recuerdos obstaculicen mi meta de terminar mi labor.

He de aprovechar la luz del día, el sol ardiente de las doce para comunicar "lo comunicable", enviar "lo enviable" y advertir "lo advertible", porque, lector, si me demoro, puede que para el momento en que tus ojos viajen por estas letras... yo ya no esté.

Dejándonos de rodeos... Yo he hecho un montón de cosas para probarme lo estúpida que soy y lo ridículo que es ser alguien supersticioso. He leído y releído cada leyenda, cada rumor y cada mito. He pasado por todo tipo de felinos negros, he tirado sal y paso por escaleras todos los días, incluso, cada vez que puedo, bailo pisando las gritas de la calle con toda la fuerza que tengo.

Pero esas son bobadas.

Queriendo ir por un reto mayor, rompí un espejo, bañé los pedazos en vinagre y me pinché el dedo con un alfiler, dejando que tres gotas de cálida sangre se mezclasen con todo lo anterior. Murmuré embrujos y blasfemias contra todo aquello en lo que una vez creyeron las brujas, tratando de atraer algún espíritu. Todo para tener "mala suerte embotellada".

No creí que fuera a funcionar, porque incluso mi estupidez tiene límites.

Y no funcionó.

(sí lo hizo)

No de la manera que esperaba.

Pero no nos adelantemos. Luego de ver la inutilidad de ese ritual, me rendí y limpié la "escena del crimen". No sin antes guardar en un frasquito de cristal algo de vinagre mezclado con sangre y un pedazo diminuto del espejo, éste último terminó flotando de manera cómica en el líquido de aspecto... peculiar. Cabe mencionar que-

(hay que huir hay que huir)

-el tamaño del trozo de espejo tenía el tamaño necesario para que yo pudiese ver mi-

(muerte)

-ojo en él.

A donde sea que fuese, llevaba el frasco conmigo. ¿Por qué? Me parecía gracioso en ese entonces.

Hoy me río del yo de ayer y la yo de mañana llorará por la de hoy, por ser incrédula y subestimar fuerzas que van más allá de la capacidad humana. O tal vez no lo haga, porque la yo de mañana puede que nunca vaya a existir. Porque Hoy muero.

Volviendo al hecho de que me llevaba dicho frasco para arriba y para abajo como si de un accesorio de ropa se tratase, en estos días fui al Teatro Negro de Praga. Muy bueno, por cierto.

Recordé ese rumor de que si decías Macbeth en un teatro, cosas horribles (generalmente relacionadas con la muerte) ocurrirían. Aprovechando que estaba en un teatro y con mi mejor amigo (aka. frasco del demonio) en la mano...

Susurré Macbeth tantas veces me lo permitió la privacidad auditiva causada por el barullo de la gente, es decir, que me aseguré de que nadie escuchase mis palabras. Nada fuera de lo normal ocurrió, sí pasó uno que otro contratiempo, pero nada que valga la pena contar ahora.

Volví a-

(nosotros)

-casa y dormí.

Si yo me atreviera a siquiera mencionar que los sueño que tuve esa noche fueron... placenteros, estaría mintiendo de la peor manera, porque mi cabeza estuvo llena de las peores visiones concebidas por la humanidad. Por lo grotesco de lo visto, me limitaré a decir que, lector, todo que crees es mentira, ellos, entre imágenes y palabras ilegibles me lo han dicho, porque he hablado su lengua, he caminado en sus pieles y he oído a sus líderes. Ellos son-

(monstruos)

-la verdad.

Cuando desperté, no recordaba mucho y, a pesar de esa sensación de que-

(sabemos dónde estás)

-tienes algo en la punta de la lengua pero no puedes decirlo porque no encuentras las palabras, decidí vivir como había vivido hasta ahora. No volví a tener ningún tipo de visión.

Hasta hace tres días.

Tres noches atrás yo me preocupada por las tareas, por pasar un videojuego o por encontrar el zapato que me faltaba para poder salir. Cosas normales. Y encontré el frasco lleno de vinagre con sangre y con el trozo de espejo, que reflejaba mi ojo, flotando como flotan las medusas en el mar. No me acordaba de la existencia de semejante objeto y, sin importarme tenerlo en mi poder, lo tiré por el ducto de la basura.

Me fui a dormir y ellos-

(vienen por ti)

-volvieron. Me hablaron de nuevo y me dieron órdenes que me negué a cumplir. Me ofrecieron tesoros, sabiduría, todo. Con un valor que no sabía que tenía y con las rodillas temblando, volví a negar e insulté a sus superiores, me reí en sus caras. Y lo hice por dos noche más.

Ahora tengo fecha de expiración.

Gente, yo expiro hoy.

A manos de ellos, ellos quienes son-

(tú)

-tú.

Porque tú me habrás de matar hoy. Ese es mi-

(nuestro)

-castigo. Porque tú te has reído también. Te estás riendo ahora, ¿no? Eso no-

(nos)

-les gusta. Y luego ellos te hablarán. Lavarán tus manos llenas de mi sangre y te-

(convertirán)

-darán todo lo que has querido en tu vida.

No-

(nos decepciones)

-rechaces la oferta.

Porque mientras yo me retuerzo de-

(risa)

-miedo y dolor, tú serás-

(uno de nosotros)

-la verdad.

...

-------------------------------------------------------------------------------------------

www.creepypasta.com

No, no estoy loca, es sólo que he leído mucho Creepypasta y se me ha pegado algo del sitio, además quería practicar mi escritura terrorífica. Apuesto a que unas pantuflas de conejito asustan más pero para ser la primera vez creo que me ha quedado decente.

No, tampoco se supone que vaya a tener sentido alguno, así que no os preocupéis en buscar la quinta pata del gato.