Como friki que soy, ir a las convenciones de anime no es una actividad que me sea indiferente del todo.
Y como friki maracucha que soy, no podía perderme la Tomodachi Event que se ha celebrado hoy, y continuará mañana, en lo que antes era el Bingo Palace.
Es la primera convención de calidad a la que asisto en un muuuuuy largo tiempo, desde la Ichiban que hicieron en el Sambil a la que fui con Virgilio e Ignacio. Éste último me acompañó, junto con Gilbert, Eliza y Suzako, y ambos nos quedamos embobados con lo grande que era el lugar en comparación con los demás. Era lo suficientemente espacioso para verse lleno y aún poder caminar entre la gente con toda la comodidad del mundo.
No sólo eso, la cantidad de actividades que había demostraban que el equipo organizador de verdad le había echado todas las ganas posibles: Concursos de AMV (habían varios de calidad, como uno de Bakemonogatari que nos dejó boquiabiertos), karaoke, Para-Para (Santa Madre, el último equipo, unos morenos cuadrados, bailando como lolitas mientras iban vestidos con pantaloncillos y uno estaba sin camisa, fue lo mejor de todo), Cosplay, Jan-Ken-Pon y más... Todo elaborado con esmero y cariño.
¡Y ni hablar del pequeño niño de peluca azul que formaba parte del comité de bienvenida por el simple hecho de que era la cosa más tierna habida y por haber! Existe la sospecha de que Eliza e Ignacio se volvieron pedófilos sólo por él.
| El niño de pelo azul es veinte mil veces más tierno que el cachorro de la imagen. |

