jueves, 7 de julio de 2011

De presión social y mi inconformidad con la inconformidad.

¿Sientes que no aguantas la presión social?
¿Desearías que dicha cosa no existiera?
¿No anhelas haber vivido sin haber tenido contacto alguno con ella?
¿Quieres saber lo que pienso al respecto si la respuesta que diste a las preguntas anteriores fue "sí"?

Eres un maldito o una maldita mal agradecido o agradecida. Punto.

¿Algún problema? ¿Acaso eres, lector mío,  una de esas personas que cree que la presión social no lo dejar ser como de verdad quisiera ser?

Si ése es el caso, entonces deberías replantearte quién eres, quién quieres ser y cómo te podría perjudicar ser eso que quieres ser. ¿Por qué sólo perjudicar y no beneficiar? Porque no te va a beneficiar en NADA. Así de simple.

Lee bien mis palabras, oh lector no tan sabio, porque lo que digo es, lastimosamente, cierto.

Si bien la presión social en exceso tiene sus consecuencias negativas (igual que absolutamente todo en este mundo si se toma en exceso), si no la hubiese del todo, ¿qué crees que serías? ¿libre? ¿sin barreras ni personas que te eviten expresar?

Si no puedes expresarte "libremente" en todo el medio de la sociedad, es por algo.

O porque eres un cagado de mierda (que es lo más seguro).

O porque lo que quieres hacer va contra el sentido común o "Las leyes del comportamiento en sociedad". ¿Qué son "las leyes del blablablá"?

No me sorprende que no las conozcas, porque el nombre lo acabo de inventar. Pero el concepto y la aplicación NO, en lo más mínimo. La verdad, han estado presentes desde casi siempre.

Supongo y espero que, al leer el nombre, sepas por dónde va la cosa. Esas "leyes" es cómo debe comportarse uno en frente y con los demás. No, no te voy a dar el sermón que te dio tu abuela. Esto lo hago porque estoy hasta las pelotas (que no tengo) de que la gente, que está pasando por su faceta "emo/nadie me comprende/edad del pavo", me diga: "en este mundo no se puede vivir, quiero ser yo, la gente no me deja ser libre..." y mariqueras (porque eso son) así.

Generalmente, esto empieza en la adolescencia, porque es en esa "hermosa y tan amada" etapa donde, por mucho que se quiera negar, la opinión ajena importa. Y mucho.

Dime, lector de mi amor, ¿crees que un asesino o un violador se van a detener a la mitad de su... oficio sólo porque al papá de los helados no le guste lo que hace? Si así fuera, no habrían ni asesinatos ni violaciones ni un coño.

Eso habrá sido crudo, pero es que es verdad. Esas cosas pasan porque su mente torcida y enferma hace que no les importe una reverenda mierda del mundo y le da por hacer lo que les venga en su regalada gana. ¿Por qué crees que existe la pregunta "¿qué pensaría X de ti?"? Para que les pese en la puta conciencia.

Y no me vengas con que "me da pena actuar como soy en frente de otros", porque eso es una mariquera aún mayor. ¿Qué tienes, cinco años? Además, hay una diferencia entre ser alguien excéntrico y ser alguien que incendie un lago.

Porque sí, no podemos negar que a veces seguir adelante, superarnos a nosotros mismos y a otros, y ser mejor cada día va a perjudicar a otros, porque así es. "Si no duele, no sirve", y si no se cae o se pierde algunas veces no podríamos levantarnos y aprender de los errores para no cometerlos y ganar en la próxima.

Pero eso no es lo mismo a que cada vez que hagas algo, alguien salga perjudicado. Si por "ser tú", la gente no puede convivir contigo, entonces hay algo mal. Y no con "ellos", sino contigo. Porque en estos casos, es la mayoría la que gana, y así debe ser... y si no lo es pues algo va aún peor.

Ey, es en serio. Contrólate un poco y escucha a "las leyes del comportamiento en sociedad", porque ellas te indican que, como te decía tu madre cuando crío, "compórtate, guarda silencio, no seas impertinente". Hay cosas que se guardan para uno mismo y ¿quieres saber por qué?

Porque somos humanos y puede que no a todos nos interese un comino lo que tengas que decir o hacer. Encima, cada quien tiene su vida, ¿qué te da el derecho a ti, de entre toda la humanidad, de ser el único escuchado? Así que, por favor, cierra la boca y, si vas a hablar, hazlo con calma. NO te impongas a otros, porque toda opinión, si existe, puede ser falsa o cierta, puede ser completa o incompleta, y así, asá, por toda la eternidad.

Un poco de rectitud y paciencia no te vendrían mal, ¿no crees?


Ahora, sólo porque sé que alguien tiene ganas de quejarse, ¿crees tú, lector, que yo me estoy imponiendo a ti? Puede que sí... pero hay un pequeño y diminuto problema... Ni estamos frente a frente ni estamos en sociedad. En este momento estás leyendo palabras que yo escribí en un blog, ni más ni menos, así que el internet me da la libertad de escribir lo que me salga del culo. Además, cuando uno se expresa en sociedad, quiere ser escuchado, exige ser escuchado, pero yo, en este blog, lo único que hago es escribir quejas y subirlas a la red, lo que pase luego está en tus manos.

¿Quieres comentar apoyando o contradiciéndome? Vaya con todo gusto. ¿No te gusta como pienso y quieres que me calle? O dejas un flamme o le das a la hermosa y bella equis ubicada en la esquina superior derecha de tu pantalla, más sencillo no puede ser.

Y por último, denle gracias a la presión social, porque sin ella, no serían quienes son ahora, para bien o para mal.

1 comentario:

  1. INCENDIAR UN LAGOO!!! YAY :D
    Llamemos a Fabiana y a Penélope para que nos acompañen :3 y...INCENDIEMOS ALGOO!! WIII!! :D

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